1ª División | El Granada CF se encuentra con su alter ego en Los Cármenes

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Los chicos de José Ramón Sandoval parecen empeñados en complicarse la vida en Los Cármenes. Más si cabe cuando al rival que se coloca enfrente se le supone peleando por los mismos objetivos al final de temporada. Al Granada CF no se le vio en la noche de ayer carente de compromiso, estilo o ideas. Las trece mil almas que se citaron en el estadio rojiblanco vieron a un equipo fallón en la zaga, permisivo, inocente… que perdió la partida ante su alter ego. Un conjunto, el de David Moyes, que propuso única y exclusivamente lo que pretendía poner en práctica Sandoval: verticalidad, velocidad y orden en las coberturas. Ni más ni menos.

Pero parece que a los nazaríes se les continúa atragantando el modelo ante la presión de una Real Sociedad que salió a por los tres puntos y que le bastó jugar la primera parte para obtener su recompensa. Aguirretxe, con tres tantos, se erigió héroe en una noche bochornosa para la defensa granadina. Las sensaciones del Bernabéu se esfumaron, forman ya parte del verano y, recién entrado el otoño, parece que vuelve la tormenta.

Comenzaba adelantándose la Real en el minuto 7 mediante la galopada de Zurutuza por el costado izquierdo dejando detrás a Lopes para cruzar la pelota a los pies de Aguirretxe que, suave, conectó hacia la portería sin que Babin opusiera molestia alguna al delantero.

El segundo tanto llegaría pasada la media hora de partido, sin que el Granada hubiera amenazado todavía la portería defendida por Oier Olazábal. La presión donostiarra a la zaga rojiblanca provocó que Doria quisiera mandar el balón a Andrés Fernández sin levantar la cabeza y ver cómo Aguirretxe ya se había anticipado a la jugada. El artillero recibió para batir a Andrés Fernández, que poco pudo hacer en el uno contra uno.

No fue hasta el minuto 42 cuando el Granada disparó entre los tres palos. Pese al 0-2 y con un dibujo totalmente desarbolado, el equipo comenzó a recomponerse, construyendo pese a las imprecisiones debido a la precipitación por arreglar el marcador.

Cabe destacar aquí el empeño de Sandoval, que sacó al central Doria en la segunda parte para dar entrada a Rober y añadir mordiente al taque. Nico López sustituyó a Rochina y Thievy a Edgar. La apuesta del técnico de Humanes significaba ir a por el empate o morir en la orilla. Se dio la segunda de las opciones. Aguirretxe, en una jugada personal apuntilló a un equipo que ya se había desesperado sobre el césped.

Resultado de 0-3 y ya solo vale pensar en el Valencia, partido para el próximo viernes. Nuevamente los errores en la defensa condenan a un Granada que, si no está confiado atrás, se muestra ineficaz arriba. El estilo, subordinado a la seguridad, una ecuación que Sandoval no puede tardar en despejar para que no acechen fantasmas del pasado.

FOTO: GABINETE GCF