1ª División | Sporting de Gijón 1 – 2 Real Betis: Una cara cada 45 minutos

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El Real Betis consiguió llevarse de Gijón los tres puntos tras una muy mala primera parte y una segunda parte correcta, aunque pasando más apuros de los necesarios. El equipo de Mel es superior al del Pichu Abelardo, pero hoy no lo demostró sobre el terreno de juego. Aun así, con esta victoria los verdiblancos suman ocho puntos y se colocan en la mitad de la tabla, más cerca de los puestos altos que del descenso.

El equipo asturiano salió muy enchufado al encuentro, todo lo contrario que el equipo de La Palmera, que llegaban medio segundo después que los gijoneses a la lucha por el balón. Esta intensidad provocó lo inevitable: el gol del Sporting. Tras una buena jugada en banda de Halilovic, el croata cedió el balón a Carlos Castro, que ante la pasividad de Bruno y Westermann (que le dejaron mucho espacio para pensar), se dio la vuelta y encaró a Adán para batirle por bajo. El uno a cero hacía justicia a lo visto hasta el momento. El Betis comenzó a despertar a la media hora pero el marcador no se movió y se llegó al descanso con desventaja.

Pepe Mel debió abroncar a sus futbolistas y explicarle lo que estaban haciendo mal, de tal forma que en la primera jugada de la segunda mitad Joaquín empató de cabeza tras pase de Rubén Castro, también de cabeza. Cejudo robó un balón en línea de tres cuartos que colgó a la cabeza de Rubén y éste pasó a Joaquín que entraba en mejor posición. Primer gol del portuense en su segunda etapa como verdiblanco y empate. Los verdiblancos no volvieron a repetir los errores de la pasada jornada ante el Deportivo y comenzaron a llegar a portería.

En un córner a favor del Sporting Adán atajó y sacó en largo rápidamente hacia Rubén Castro. El canario, muy pícaro, tocó a Isma López lo suficiente como para desequilibrarle sin hacerle falta y el central no remató. El balón le llegó al pichichi bético que a la primera se sacó un zapatazo que golpeó en el larguero a la altura de la escuadra y entro en la portería. Demasiado premio quizá a lo visto hasta el momento, pero también fue demasiado castigo la derrota del jueves. Desde entonces hasta el final, acoso de los asturianos, con alguna ocasión para sentenciar del Betis, pero Adán solventó perfectamente su papeleta y salvó los muebles a los verdiblancos que suman en casa de un rival directo.