Benjamín | Borja Redondo, el capitán granadino

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Hoy, nos trasladamos a la capital donde luce la Alhambra para daros a conocer un portento del fútbol Andaluz. Granada, punto de unión de muchos pueblos a lo largo de la historia, ha sido fuente de inspiración que ha dado fruto a la misma unión que enlaza la pasión, el sentimiento y la disciplina de este chaval por el deporte.

Unión que también se ha plasmado en su currículo deportivo. Nuestro protagonista de hoy, granadino, comenzó a darle patadas a un balón en la cantera del Otura FC a la falda este de Sierra Nevada. Ni la gélida temperatura de la localidad granadina de Otura impidió al joven promesa desarrollar su grandes dotes futbolísticos y fue bajo la nieve donde aprendió el concepto aquel, que por esa época le quedaba grande, del balompié.

Hablamos de Borja Redondo, que milita en la 2 Benjamín de Granada. Procedente de la cantera del Otura FC, es ahora el encargado de capitanear el Arenas Armilla CD. Borja, que sueña cada noche con el esférico en sus pies, viste la rojiblanca con total sentimiento defendiendo su posición en cualquier terreno de juego de la provincia andaluza.

Juan Antonio García, su profesor del balón, no duda en alinearlo cada jornada puesto que lee su esquema a la perfección. Conocedor máximo del juego de su equipo, es un pilar fundamental en el juego de equipo capaz de organizar a sus compañeros de la mejor forma y mediar en caso de conflicto. Se encarga de liderar la producción del gol en el ‘Rafael Machado Villar’ y lo hace con total diversión.

El granadino disfruta y hace disfrutar con su manejo con el balón. Mediapunta de vocación y delantero salvavidas, cuando la ocasión lo requiere, maravilla con su más que inteligente juego. Se declara dueño y señor del centro del campo desde donde, con una gran velocidad, es capaz de crear un peligro descomunal incluso anotar goles de auténticos profesionales. Bendito disparo tiene, arma la diestra con total ventaja con respecto a sus adversarios y materializa auténticos obras de arte.

En cuanto a la magia que hay que tener para ejercer el fútbol en esa posición, le sobra. Levanta a los aficionados de sus butacas cuando utiliza su batuta y se saca de la chistera cualquier pase complicado: donde todos ven oscuridad, él ve un último pase perfecto y medido al pie. Por último, no solo tiene características ofensivas, sino que nunca da un balón por perdido y, como se ha dicho antes, defiende con uñas y dientes la rojiblanca del Armilla Arena CD.

Todo un capitán dentro y fuera del campo. Inteligencia, técnica y gran lectura del juego se mezclan en un jugador con gran potencial de futuro. Se trata de un jugador que todos los entrenadores quieren tener para tener asegurado el gol. Quizás ese puente de unión que ha caracterizado su carrera le lleve directamente al Campus FC.