Campus FC | Álvaro Coca: ‘El lado humano del Campus de Élite’

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El entrenador y preparador físico jerezano Álvaro Coca ha querido mostrar sus sentimientos hacía el Campus de Élite de Futbolcarrasco en una carta abierta para todos, con la idea de explicar sus emociones y experiencias. El texto reza así:

‘Con el cuerpo agotado físicamente nos despedimos en un abrazo multitudinario a la voz de: “Somos una familia”. Y cada uno emprendemos nuestro a viaje a nuestras ciudades de origen con el whatsapp lleno de conversaciones nuevas abiertas, con instagram, Twitter y Facebook repleto de fotos, videos y nuevas solicitudes de amistad, y con una maleta cargada de trabajo, esfuerzo, sacrificio e ilusión de cada jugón y jugona del campus, porque ni siquiera nos llevamos de vuelta ropa sucia gracias al gran trabajo de la lavandería. Largo viaje que me queda hasta mi tierra natal para descansar de una semana de entrenamiento profesional y ser consciente de la cantidad de amigos que he dejado por el camino: desde Miami hasta Almería, pasando por las Islas Canarias y haciendo escala en Bilbao. Algún día esos jugadores sabrán todo lo que nos han aportado a nosotros también…

“Hay muchos campus de fútbol, pero como el Campus de Elite de FC no hay ninguno”. Así nos reciben a los nuevos entrenadores a nuestra llegada a las instalaciones de NovaSchool en Málaga el domingo por la mañana. Y es que cada temporada es nueva aunque seamos cada día más los entrenadores que llevamos repitiendo ediciones. “El peor enemigo es la relajación” y “en cualquier detalle se nos va el campus de élite”, son frases que se repiten a lo largo de la primera reunión, una de las más importantes. Sabemos de la exigencia de los jugadores y jugadoras, y sabemos de la importancia de darle los estímulos que buscan y necesitan para tratar de conseguir sus sueños. Y con ese objetivo nosotros hemos sido los elegidos por los hermanos Carrascos, entre otros muchos candidatos del panorama futbolística nacional e internacional que se ponen a lo largo de toda la temporada en contacto con ellos. Dicen que somos los mejores de entre todos los que hay, que les da igual la edad o el sexo, de donde somos o si entrenamos a jugadores profesionales o a prebenjamines… pero en el fútbol como en la vida, eso tenemos que demostrarlo en el campo.

Y ansiosos esperamos el lunes por la mañana, para demostrar con conocimientos y siguiendo una meticulosa planificación del entrenamiento, dietas, y tiempo libre que somos los mejores, tanto dentro como fuera del campo. La gala inaugural del domingo por la tarde se nos hace larga, pero no por que no sea buena y entretenida, sino por que como a los jugones y jugonas del campus, lo que estamos deseando es que la bola ruede, toque la red y los postes de la portería y contacte con nuestras zapatillas nuevas y viejas una y mil veces. Queremos una semana de fútbol total. Queremos una semana Champions con 3 partidos en una semana.

Y con inquietud y ganas esperamos al Martes, al Miércoles, al Jueves… Despertarse en la segunda planta del colegio a golpe de balón de futbol es algo inmejorable. Levantarse y ver desfilar a todos los cracks juntos, grandes y pequeños o muy pequeños, por los pasillos arreglándose para comenzar un nuevo día de entrenamiento no tiene precio. Algo aun mejor que ver un nuevo amanecer entre las montañas y las aguas que bañan la Costa del Sol Andaluza donde nos encontramos alojados toda la familia de futbolcarrasco.

Comentan los entrenadores más laureados del panorama futbolístico que un equipo comienza a tener identidad propia a partir de los 100 días. Es a partir de ahí donde el grupo comparte un mismo ADN y sus resultados se potencian exponencialmente. 8 días y 7 noches. Cerca de 170 horas juntas hablando un mismo idioma. Más de 20 horas de entrenamiento profesional y otras tantas de “futbol callejero” a través de campeonatos internos en las horas de tiempo libre. Más de 25 comidas únicas y exclusivas ajustadas a las demandas de cada jugador o jugadora, respetando sus intolerancias alimenticias, gracias al equipo nutricionista que trabaja en la sombra. Y por supuesto, tiempo de descanso para afrontar cada nuevo día con las energías intactas. No llegamos a los 100 días pero la experiencia me ha demostrado que el cambio de estos jugadores y jugadoras desde el primer día de entrenamiento al partido final de clausura es abismal. Y eso es solo la punta del iceberg. No es solo nuestra percepción como entrenadores. Así nos lo hacéis llegar cada uno de vosotros al final de la gala. Alcanzamos un estado de flow tan elevado, tanto entrenadores y entrenadoras, como jugadores y jugadoras, que no nos importaría continuar con esta magnífica experiencia todo el tiempo que hiciese falta. Sabemos que una semana solo da para ver la punta del iceberg.

Hay que seguir sembrando, aunque en esta ocasión desde lejos. Vuelve la realidad, y comienza la gran aventura. Sigamos entre todos trabajando para conseguir su sueño, nuestro sueño, con una bolsa llena de nuevos conceptos tanto técnico-tácticos como hábitos deportivos y personales y un sinfín de experiencias difíciles de redactar en tan pocas líneas. Cada uno en nuestro rincón del mundo, en nuestra esquina favorita, en aquella donde con una naranja y un par de piedras somos capaces de jugar el partido más importante de nuestras vidas. Con una conexión más grande y potente que Internet. Cada fin de semana recibimos los mensajes y fotos de los diferentes cracks del campus de futbolcarrasco enfrentándose entre ellos en el campo, tanto entrenadores como jugadores, pero que una vez pita el árbitro el final todos conviven bajo un mismo lema y bajo una misma identidad: los jugones y jugonas del “tiki-taka” de Futbolcarrasco. No conozco equipo de futbol que genere tanta sensación de pertenencia como mi familia de futbolcarrasco.

“Por qué si tuviera un hijo o una hija, yo querría para ellos lo mejor”. Y cuando arranco el coche para emprender mi largo viaje mi respuesta es siempre la misma: cuando los tenga, tengo claro donde estarán y con quien estarán.