Campus FC | El fútbol ‘indoor’ como desarrollo cognitivo

CAMPUS FC RFAF 2019

Si hay algo que caracterice al fútbol Indoor es la reducción del espacio y la ausencia del “pause”. El campo se acorta drásticamente para aquellos que están acostumbrados a lucirse en amplios campos de tierra y césped. Por lo tanto, están obligados a pensar. Deben estudiar el terreno de juego al milímetro con el fin de buscar espacios y moverse rápido con la ayuda de los compañeros y ese amigo invitado: la pared de la que se ayudan para realzar autopases imposibles. Aquí, desarrollan esa inteligencia que les hace ser jugadores de Élite. Visualizan el esquema en una milésima de segunda y son capaces de hacer una lectura comprensiva del encuentro sin dejar de mimar la bola.

Además, el ritmo de juego es altísimo ya que el fútbol Indoor carece de líneas que limiten el campo, ¡nunca sale el balón! Por ello, hoy se ha visto una perspicacia enorme en los jugadores alevines. Las nociones de los entrenadores y sus indicaciones son claves para que estas pequeñas estrellas terminen de explotar y comiencen a recibir el halago de todos. La inteligencia es un factor determinante en el fútbol y en el Campus de Élite de FC-RFAF defendemos la máxima latina de “mens sana in corpore sano”.

Pues bien. Durante los entrenamientos de esta mañana les ha tocado disfrutar de este maravilloso juego de desarrollo cognitivo al equipo alevín que, capitaneado por los entrenadores Antonio Ramos y Arazán, han aprendido a moverse en espacios reducidos. Iniesta y Xavi son sus ídolos y han comprendido la importancia y la dificultad de jugar entre pequeños espacios. El fútbol no es solo físico, sino inteligencia. ¡Qué el ritmo no pare!