Infantil | Lolo, un portero de raza con sello propio

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El portero, el hombre diferente. Los delanteros pueden fallar un par de jugadas importantes en el partido y reivindicarse después con el gol de la victoria. Pero un portero… no, el portero no puede darse ese lujo. Las palabras error, descuido o equivocación no existen en su diccionario, pues si tienen la mala fortuna de cometer alguno, puede representar la derrota de su equipo y será el principal culpable del resultado.

El portero es sin duda la posición más ingrata que existe en el futbol. Cuando un equipo anota, la mayor parte de los jugadores corren hacia el jugador que hizo el gol, pero la mayoría de las veces la lejanía le impide al arquero hacer lo propio y opta por celebrar con la afición, con su gente, y eso solo a veces, pues si detrás de su arco se encuentra la afición rival, su única opción es celebrar solo con un grito ahogado y casi nunca escuchado.

Pero así como es la más ingrata, la posición de portero resulta también la más importante. Es casi imposible que un equipo pueda lograr grandes hazañas sin un buen guardameta. El portero no solamente tiene la labor de detener los goles rivales, sino que es el encargado de ver el juego desde otro punto de vista, detrás todos sus compañeros, y muchas veces tiene la mejor visión de cómo arrancar una jugada ofensiva. Sin duda, tienen trabajo doble, son superhéroes.

Pues, uno de los porteros andaluces más prometedores está en el equipo infantil del Sevilla FC. Se llama Manuel Cortés Díaz, conocido como ‘Lolo’, nació en Algeciras y lleva varias temporadas rozando un nivel extraordinario en la cantera sevillista. Este joven guardameta hace un esfuerzo sobre humano yendo a entrenar desde su casa en Algeciras hasta Sevilla, muchos kilómetros y muchas horas con un único objetivo, cumplir su sueño de llegar al fútbol profesional.

Lolo es un guardameta de gran envergadura, lo que le hace ser muy fiable por arriba, muy seguro a la hora de atajar balones en centros laterales o a balón parado. Una de las cosas que más llaman la atención cuando le ves jugar es su agilidad y lo rápido que es en sus movimientos, tiene muy buenos reflejos y es muy difícil de batir con disparos de media distancia. Tapa mucha portería en los mano a mano y no tiene miedo de ir al suelo para ganarle el balón al rival. Además, tarda muy poco en llegar abajo para detener los disparos rasos, es muy ágil. Tiene liderazgo, manda y ordena la defensa con rigor. Sin duda, estamos ante un portero de presente y mucho futuro que muy pronto lo veremos en la Liga de las estrellas.